{"id":471,"date":"2017-11-13T13:03:39","date_gmt":"2017-11-13T13:03:39","guid":{"rendered":"http:\/\/europeanmemories.net\/frog\/?p=471"},"modified":"2017-11-23T10:25:00","modified_gmt":"2017-11-23T10:25:00","slug":"las-politicas-de-reparacion-como-despolitizacion-de-la-memoria-analisis-de-la-ley-18631989","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/europeanmemories.net\/frog\/2017\/11\/13\/las-politicas-de-reparacion-como-despolitizacion-de-la-memoria-analisis-de-la-ley-18631989\/","title":{"rendered":"Las pol\u00edticas de reparaci\u00f3n como despolitizaci\u00f3n de la memoria: an\u00e1lisis de la Ley 1863\/1989. A prop\u00f3sito de la anulaci\u00f3n de las repercusiones de la Guerra Civil y de la Ley 52\/2007 de la Memoria Hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em><span style=\"color: #eb7d4b;\"><a style=\"color: #eb7d4b;\" href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/in\/magda-fitili-536b5181\/\" target=\"_blank\">Magda Fitili,<\/a><\/span> University of Athens<\/em><\/strong><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><em>Esta ponencia aspira a presentar las pol\u00edticas de reparaci\u00f3n, simb\u00f3lica y material, que adoptaron los distintos gobiernos en Grecia y en Espa\u00f1a para gestionar el pasado traum\u00e1tico de la guerra civil y de la dictadura, as\u00ed como sus consecuencias. Con este fin se analizan la Ley 1863\/1989 \u201cA prop\u00f3sito de la anulaci\u00f3n de las repercusiones de la Guerra Civil\u201d para el caso griego y la Ley 52\/2007, normalmente conocida como \u201cLey de la Memoria Hist\u00f3rica\u201d, para el caso espa\u00f1ol.<\/em><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><em>Lo que se plantea a trav\u00e9s de las pol\u00edticas de la memoria es el problema de la gesti\u00f3n del conflicto en democracia, y, sobre todo, del olvido de \u00e9ste. En el trasfondo aparece la ambigua relaci\u00f3n entre historia y pol\u00edtica, y la incierta relaci\u00f3n entre memoria y democracia. La hip\u00f3tesis central de esta ponencia es la siguiente: en ambos pa\u00edses las leyes implicaron una reconstrucci\u00f3n despolitizada del conflicto, con el fin de \u201ccerrar el pasado\u201d, excluyendo de esta forma cualquier dimensi\u00f3n pedag\u00f3gica de la memoria y de superaci\u00f3n definitiva de agravios hist\u00f3ricos.<\/em><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comparaci\u00f3n de las pol\u00edticas de memoria, en Grecia y en Espa\u00f1a, en torno al pasado traum\u00e1tico se justifica por los aspectos comunes de los dos casos analizados que, al mismo tiempo, sirven para poner de relieve sus diferencias. En concreto, la relevancia del objeto de an\u00e1lisis radica principalmente en la guerra civil que ambos pa\u00edses se vieron inmersos (Espa\u00f1a, 1936-1939 y Grecia, 1946-1949). Otro aspecto com\u00fan es que durante los a\u00f1os 70 afrontaron el proceso de la transici\u00f3n a la democracia sin que se hubiera producido una \u201creconciliaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d. Es menester recordar que despu\u00e9s de la guerra civil no hubo en ninguno de los dos casos espacio para la inclusi\u00f3n de las memorias de los vencidos, porque a la guerra civil espa\u00f1ola le sigui\u00f3 una dictadura de casi 40 a\u00f1os y porque en Grecia hubo una democracia excluyente que culmin\u00f3 en una dictadura (1967-1974). En la nueva era democr\u00e1tica, por consiguiente, los actores pol\u00edticos tuvieron que crear espacios democr\u00e1ticos para que estas memorias excluidas pudieran ser incluidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus respectivas transiciones a la democracia coincidieron en el tiempo y comparten aspectos comunes como la hegemon\u00eda de la derecha. Tal vez la mayor diferencia entre \u00e9stos se encuentra en los posicionamientos pol\u00edticos de las principales fuerzas de derechas con respecto al pasado. La derecha espa\u00f1ola no ha condenado la dictadura franquista,<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> mientras que la griega conden\u00f3 abiertamente la dictadura de los Coroneles. No obstante, en lo que se refiere a la memoria\u00a0 de la guerra civil la derecha en ambos pa\u00edses defend\u00eda su relato del conflicto b\u00e9lico. As\u00ed, una primera \u201creconciliaci\u00f3n\u201d en el caso griego se bas\u00f3 en la condena de la dictadura y no en la superaci\u00f3n del trauma de la guerra civil. En cambio, en el caso espa\u00f1ol, \u201cla reconciliaci\u00f3n\u201d se bas\u00f3 en la superaci\u00f3n del pasado conflictivo de la guerra civil a trav\u00e9s del olvido y la equiparaci\u00f3n de los derechos entre vencedores y vencidos, y no en la condena de la dictadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumidas cuentas, en Grecia, desde la transici\u00f3n a la democracia hasta la Ley de 1989 hubo una polarizaci\u00f3n fuerte basada en el pasado traum\u00e1tico. Los partidos pol\u00edticos reivindicaban sus narrativas hist\u00f3ricas partidistas como posible trasiego de votos y arma pol\u00edtica en el combate electoral. Asimismo, los gobiernos del PASOK realizaron una serie de actos de car\u00e1cter simb\u00f3lico y declarativo que aspiraban a la restituci\u00f3n de la memoria izquierdista de la Resistencia contra la Ocupaci\u00f3n, silenciada por los gobiernos de la derecha, y utilizaban reiteradamente el pasado de izquierdas en cada convocatoria electoral. Sin embargo, la denominaci\u00f3n oficial de la guerra civil segu\u00eda siendo \u201cguerra de los bandoleros\u201d y los comunistas que lucharon en el conflicto no disfrutaban de ning\u00fan derecho econ\u00f3mico ni de ning\u00fan reconocimiento oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Espa\u00f1a, desde la transici\u00f3n a la democracia hasta el a\u00f1o 1993, los partidos pol\u00edticos respetaron el consenso sobre la no instrumentalizaci\u00f3n del pasado en el debate pol\u00edtico.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Asimismo, durante el mandato socialista, el PSOE sigui\u00f3 respetando \u00e9ste consenso y continu\u00f3 desarrollando pol\u00edticas para el resarcimiento de las v\u00edctimas del bando republicano, renunciando al mismo tiempo a su rehabilitaci\u00f3n moral y simb\u00f3lica. Ante el peligro de perder en las elecciones de 1993, sin embargo, el PSOE no dud\u00f3 en utilizar el pasado de sus adversarios para deslegitimarlos. As\u00ed, a pesar del hecho de que los partidos pol\u00edticos intentaron \u201ccerrar\u201d el pasado durante la transici\u00f3n a la democracia (con la Amnist\u00eda de 1977 y la Constituci\u00f3n de 1978), el pasado ha resurgido paulatinamente desde 1993, y con mayor fuerza a partir del a\u00f1o 2000, como una exigencia expl\u00edcita de memoria, como una forma de justicia o como deuda frente a la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente y tras a\u00f1os de duros enfrentamientos dial\u00e9cticos entre narrativas antag\u00f3nicas y excluidas, durante la d\u00e9cada de 1980 en Grecia, y en Espa\u00f1a tras un per\u00edodo de intentos sistem\u00e1ticos para la institucionalizaci\u00f3n de la memoria democr\u00e1tica, a instancias casi siempre de la izquierda parlamentaria minoritaria (IU, ICV, ERC), o incluso del PSOE \u2013 siempre y cuando no estuviera en el Gobierno en Espa\u00f1a \u2013 se adoptaron estas dos leyes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ley 1863\/1989 \u201c<\/strong><strong>A prop\u00f3sito de la anulaci\u00f3n de las repercusiones de la Guerra Civil\u201d y <\/strong><strong>Ley 52\/2007, normalmente conocida como \u201cLey de la Memoria Hist\u00f3rica\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado es un objeto de disputa, donde actores diversos expresan y silencian, resaltan y ocultan, distintos elementos para la construcci\u00f3n de su propio relato. Se trata de una lucha por las memorias, lucha social y pol\u00edtica en la que se dirimen cuestiones de poder institucional, simb\u00f3lico y social. En esta perspectiva, si comprendemos el estado como el \u00e1mbito institucionalizado de expresi\u00f3n de los procesos sociales, gestados desde y a trav\u00e9s de una compleja estructura de relaciones pol\u00edticas, las pol\u00edticas de la memoria estar\u00edan dando la perspectiva del sector hegem\u00f3nico \u2013 o, m\u00e1s precisamente, de quienes detentan el poder en un momento dado. Resulta \u00fatil pues contextualizar las pol\u00edticas de la memoria en procesos hist\u00f3ricos largos y percibir sus discursos dentro de una dimensi\u00f3n pol\u00edtica y social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ley 1863\/1989 \u201cA prop\u00f3sito de la anulaci\u00f3n de las repercusiones de la Guerra Civil\u201d tuvo lugar en un contexto muy diferente de aquel en el que se dio la \u201cLey de la Memoria Hist\u00f3rica\u201d. Por un lado, la ley fue fruto del ef\u00edmero gobierno de coalici\u00f3n entre la derecha y la izquierda<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> \u2013\u00a0 Nueva Democracia (ND) y la Coalici\u00f3n de la Izquierda y el Progreso (SYN).<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Como resultado de esta colaboraci\u00f3n entre los herederos de los dos bandos enfrentados en la guerra civil, la ley estuvo cargada de simbolismos y fue vista como el producto de la verdadera \u201creconciliaci\u00f3n nacional\u201d que servir\u00eda para \u201ccicatrizar las heridas abiertas\u201d. En esta coyuntura, los comunistas procuraban liberarse de la \u201ctutela electoral\u201d del PASOK, a trav\u00e9s de la superaci\u00f3n de las l\u00edneas divisorias del pasado que los socialistas utilizaban reiteradamente en el discurso p\u00fablico. ND, por su parte, emprend\u00eda una estrategia de acercamiento a los votantes de centro y de izquierda que bautiz\u00f3 como \u201creconciliaci\u00f3n nacional\u201d, con el objetivo de debilitar la preeminencia pol\u00edtica del PASOK.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la Ley 52\/2007 de Memoria Hist\u00f3rica tuvo tambi\u00e9n como meta principal la \u201ccicatrizaci\u00f3n de las heridas abiertas\u201d, no cont\u00f3 con el consenso de la derecha \u2013 el PP se abstuvo y dio el visto bueno s\u00f3lo a los art\u00edculos referidos a las mejoras de las indemnizaciones ya existentes y a la \u201cdespolitizaci\u00f3n\u201d del Valle de los Ca\u00eddos (ERC tambi\u00e9n se abstuvo pero por totalmente diferentes razones). Desde la victoria del PP en 1996, los debates sobre el pasado ocuparon un lugar central en la agenda pol\u00edtica, tanto por razones internas como externas. A partir de la segunda legislatura del PP, arrastrados por la acci\u00f3n y repercusi\u00f3n social de movimientos por la memoria, se constat\u00f3 un cambio de actitud con respeto a los usos de la historia reciente por parte de formaciones como PSOE, IU y los partidos nacionalistas. El PP qued\u00f3 en solitario frente a la marea de la memoria hist\u00f3rica alimentada por todos los grupos que presentaron varias iniciativas sobre el pasado, las cuales tuvieron como punto culminante la promulgaci\u00f3n de la \u201cLey de la Memoria Hist\u00f3rica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s del diferente contexto interno en cada pa\u00eds, el contexto internacional en torno a la memoria fue totalmente diferente. Cuando se vot\u00f3 la ley griega, la cuesti\u00f3n de la memoria no hab\u00eda empezado todav\u00eda a adquirir peso ni tampoco la justicia transicional y universal (en Espa\u00f1a se manifestaron a trav\u00e9s de \u201clos casos Scilingo y Pinochet\u201d, en 1997 y en 1998 respectivamente). En contraposici\u00f3n, la ley espa\u00f1ola fue votada dentro de este nuevo contexto de la memoria, as\u00ed que es l\u00f3gico que incluya nuevos posicionamientos sobre la cuesti\u00f3n, como el reconocimiento a las asociaciones de las v\u00edctimas o la creaci\u00f3n del Centro Documental de la Memoria Hist\u00f3rica. Asimismo, la ley espa\u00f1ola intent\u00f3 solucionar cuestiones que no existen en el caso griego, como es la cuesti\u00f3n de los desaparecidos y de los s\u00edmbolos de la dictadura que permanecen todav\u00eda, o la concesi\u00f3n de la nacionalidad espa\u00f1ola a los voluntarios integrantes de las Brigadas Internacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambas pol\u00edticas estatales intentaron responder a las demandas de los partidos pol\u00edticos de izquierda y los diversos actores sociales. Estos \u00faltimos fueron organizaciones de v\u00edctimas y familiares del conflicto o\/y organizaciones que ligan el \u201cdeber de memoria\u201d con la construcci\u00f3n de futuros m\u00e1s democr\u00e1ticos, es decir, que creen en la dimensi\u00f3n \u201cpedag\u00f3gica\u201d de la memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Meta expl\u00edcita de las dos leyes fue \u201cel cierre de las heridas abiertas\u201d a trav\u00e9s de la recuperaci\u00f3n de un pasado prohibido o conscientemente relegado. En el caso griego, <u>el <\/u><u>reconocimiento simb\u00f3lico-la reparaci\u00f3n moral<\/u> de las v\u00edctimas de la guerra civil y de la dictadura consisti\u00f3 en la anulaci\u00f3n de las consecuencias de las sentencias y en la limpieza de los antecedentes penales de todos que participaron en la guerra y lucharon contra la dictadura \u2013 y en la denominaci\u00f3n de la guerra por primera vez en el discurso oficial como guerra civil. En el caso espa\u00f1ol, <u>el reconocimiento simb\u00f3lico-la reparaci\u00f3n moral y la recuperaci\u00f3n de memoria<strong> personal<\/strong> <strong>y familiar<\/strong><\/u> de las v\u00edctimas de la guerra y de la dictadura consisti\u00f3 en el reconocimiento del car\u00e1cter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y cualesquiera formas de violencia <strong>personal<\/strong>, en la ilegitimidad de los tribunales, y adem\u00e1s en una declaraci\u00f3n de reparaci\u00f3n y reconocimiento<strong> personal. <\/strong>En ambos casos, <u>el reconocimiento material <\/u>supuso pensiones, asistencia m\u00e9dica-farmac\u00e9utica a las v\u00edctimas y a los familiares de las v\u00edctimas, mejora de las prestaciones \u2013 y en el caso espa\u00f1ol, indemnizaciones a favor de quienes sufrieron prisi\u00f3n y a las v\u00edctimas de la transici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna de las dos leyes entr\u00f3 en las diferentes interpretaciones del pasado, ni intent\u00f3 delimitar responsabilidades o decidir sobre los culpables. Hay que subrayar, sin embargo, que se insinu\u00f3 impl\u00edcitamente que hubo responsabilidades compartidas, por lo menos para la guerra civil. Detr\u00e1s de este aparente consenso se escond\u00eda, no obstante, una notable falta de acuerdo entre los partidos de izquierda (y los nacionalistas vascos y catalanes en el caso espa\u00f1ol) y los partidos de derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el tr\u00e1mite de la ley griega hubo un fuerte disenso acerca de la denominaci\u00f3n de los dos ej\u00e9rcitos implicados en la guerra. La izquierda ped\u00eda que el llamado \u201cEj\u00e9rcito Nacional\u201d se denominara \u201cEj\u00e9rcito Gubernamental\u201d \u2013 puesto que de esta forma los comunistas fueron excluidos del cuerpo nacional \u2013 mientras que la derecha no aceptaba la denominaci\u00f3n del \u201cEj\u00e9rcito Democr\u00e1tico\u201d \u2013 dado que seg\u00fan la derecha \u00e9ste ej\u00e9rcito no luch\u00f3 para la democracia. Al final, ambos ej\u00e9rcitos se quedaron con su denominaci\u00f3n inicial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La \u201cLey de la Memoria Hist\u00f3rica\u201d origin\u00f3 a\u00fan mayor pol\u00e9mica desde que comenz\u00f3 su elaboraci\u00f3n, tanto en el fondo como en las formas. El PP defend\u00eda su propia interpretaci\u00f3n del pasado y no estaba dispuesto de dar ni un paso hacia la inclusi\u00f3n de las memorias opuestas a las suyas, las cuales caracterizaba como \u201cmemoria sesgada\u201d. Para el PP lo m\u00e1ximo que pod\u00eda aceptar era la equidistancia entre los dos bandos<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> y una suerte de equidistancia entre la II Rep\u00fablica y la dictadura franquista \u2013 ped\u00eda que se prohibiera adem\u00e1s de los s\u00edmbolos franquistas, cualquier exaltaci\u00f3n del bando republicano durante la guerra civil. Para el PSOE la equidistancia entre los dos bandos era dada y hab\u00eda renunciado ya hace tiempo la recuperaci\u00f3n de la II Rep\u00fablica como anterior referente democr\u00e1tico, mientras que IU y ERC manifestaban totalmente lo contrario. El debate sobre el pasado traum\u00e1tico, en el caso espa\u00f1ol, incluy\u00f3 como era de esperar tambi\u00e9n temas como la transici\u00f3n, la continuidad jur\u00eddica con la dictadura y la impunidad del franquismo. Sin embargo, ni el PP ni el PSOE estaban dispuestos a cuestionar el relato can\u00f3nico de la transici\u00f3n. As\u00ed, ambas leyes constituyen una buena muestra de las limitaciones que la v\u00eda parlamentaria plantea de cara al establecimiento de una pol\u00edtica de memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque ambas leyes fueron adoptadas con la meta expl\u00edcita de incluir las memorias excluidas de la izquierda en la narrativa oficial\/institucional, parece que el objetivo final fuese incluirlas para poder olvidarlas y, de esta forma, \u201ccerrar el pasado\u201d. Las declaraciones de los pol\u00edticos que promulgaron dichas leyes son reveladoras tanto en torno de la necesidad del olvido como tambi\u00e9n de la supuesta mutua culpabilidad. \u00a0Zapatero, justo un a\u00f1o despu\u00e9s de la Ley y en pleno debate sobre la memoria hist\u00f3rica, se enfrasc\u00f3 en un aut\u00e9ntico elogio del olvido la dictadura: <em>\u201cQue est\u00e9 en el olvido m\u00e1s profundo de la memoria colectiva ser\u00e1 un buen dato\u201d<\/em> a\u00f1adi\u00f3, pese a que a\u00fan queden <em>\u201cresiduos\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a> <\/em>que ir\u00e1n desapareciendo, mientras confirmaba que <em>\u201cEspa\u00f1a tuvo un drama hist\u00f3rico, una guerra incivil en la que todo el mundo fue v\u00edctima. Hubo v\u00edctimas de un lado y de otro\u201d.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a><\/em> \u00a0El l\u00edder de la Nueva Democracia Konstantinos Mitsot\u00e1kis declar\u00f3 a su vez que <em>\u201cHay p\u00e1ginas del historia que nadie quiere leer. Las salta. Desear\u00eda que no existiera\u201d,<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a><\/em> y que <em>\u201cla Guerra Civil ha costado a todos lo mismo. Nadie es ganador o perdedor\u201d<\/em>,<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><em><strong>[9]<\/strong><\/em><\/a> mientras el ministro de Justicia de Orden P\u00fablico Y\u00e1nnis Kefalogi\u00e1nnis manifest\u00f3 que <em>\u201cNadie se interesa, por lo que creo, acerca de su pasado pol\u00edtico\u201d.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las pol\u00edticas de reparaci\u00f3n como despolitizaci\u00f3n de la memoria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema de la gesti\u00f3n del conflicto en democracia, sin embargo, no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de memoria u olvido sino tambi\u00e9n de cu\u00e1l es el contenido de ambos elementos. El olvido tiene su propio relato: un relato equidistante, fratricida, teleol\u00f3gico (y el mito de \u201clas dos Espa\u00f1as\u201d, en el caso de Espa\u00f1a).<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> En efecto, se trata de una reconstrucci\u00f3n despolitizada del pasado que conduce a la decisi\u00f3n e \u00edmpetu \u00e9tico de olvidar;\u00a0 es la definici\u00f3n de la guerra civil como \u201cuna guerra incivil\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> que oculta la heterogeneidad de sus causas y manifestaciones. El propio conflicto se despolitiza al presentar a todos como v\u00edctimas inocentes, excluyendo sus compromisos pol\u00edticos y sus militancias. Se sostiene, por consiguiente, que para que las memorias excluidas fueran incluidas, habr\u00eda que despolitizarlas, borrar el propio porqu\u00e9 del conflicto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto en el caso griego como en el caso espa\u00f1ol esta meta-narrativa despolitizada de la guerra fue una reelaboraci\u00f3n por parte de la derecha, por supuesto no la versi\u00f3n gruesa de la posguerra, sino una m\u00e1s sofisticada.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> \u00c9sta, que en algunas fases ha sido compartida tambi\u00e9n por la izquierda, est\u00e1 claro que favoreci\u00f3 y sigue favoreciendo a la derecha pol\u00edtica \u2013 descendiente de los vencedores \u2013, que act\u00faa como vigilante de su versi\u00f3n hegem\u00f3nica y que no est\u00e1 dispuesta a aceptar nada m\u00e1s all\u00e1 de la equidistancia.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> As\u00ed el olvido implica una asimetr\u00eda importante: el olvido \u2013 en el sentido de la superaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica franquismo-antifranquismo \u2013 para la izquierda ha servido para la \u201creconciliaci\u00f3n\u201d y para tener una alternativa viable de poder.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> Para los individuos, la disposici\u00f3n y el deseo de olvido no se pueden considerar olvido en un sentido hist\u00f3rico sino en un sentido antropol\u00f3gico, y han servido para el proceso de duelo, mientras que para la derecha son la forma por excelencia de anular su pasado pol\u00edtico autoritario, de hacer tabula rasa de su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto es \u00fatil una aclaraci\u00f3n. Si la equidistancia entre los dos bandos que se enfrentaron en la guerra civil se bas\u00f3 en la creencia de que \u00e9sta era el requisito previo para la \u201creconciliaci\u00f3n\u201d, se sostiene que la equiparaci\u00f3n hoy en d\u00eda se basa en una equidistancia te\u00f3rica e ideol\u00f3gica m\u00e1s amplia entre comunismo y nazismo. Esta comparaci\u00f3n y equiparaci\u00f3n y la afirmaci\u00f3n generalizada de que los cr\u00edmenes que se cometieron en los reg\u00edmenes comunistas fueron tan brutales y horribles como los del nazismo, condujo paulatinamente a la equidistancia hacia los dos bandos beligerantes, tanto en la guerra civil griega como en la espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea del totalitarismo rojo y negro y el consiguiente debate p\u00fablico y acad\u00e9mico surgi\u00f3 en Francia tras el derrumbe del bloque comunista a principios de la d\u00e9cada de los 90, con la publicaci\u00f3n de dos estudios colectivos sobre la historia y la memoria del comunismo.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Ian Kershaw y\u00a0 Moshe Lewin<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> defienden, no obstante, que esta comparaci\u00f3n a trav\u00e9s de sus v\u00edctimas e ideales ha servido mucho m\u00e1s para la deslegitimaci\u00f3n y la condena del comunismo que para del nazismo. Esta equidistancia entre las dos ideolog\u00edas oculta la diferenciaci\u00f3n moral y pol\u00edtica de sus principios a trav\u00e9s de su identificaci\u00f3n como enemigos de la democracia. De esta forma, la condena del comunismo estalinista arrastra consigo al comunismo marxista y deslegitima la ideolog\u00eda y la praxis comunista. Esta equidistancia se ha convertido, adem\u00e1s, en \u201cdogma\u201d formal de la Uni\u00f3n Europea, con la proclamaci\u00f3n del d\u00eda 23 de agosto como el \u201cD\u00eda Europeo Conmemorativo de las V\u00edctimas del Estalinismo y el Nazismo\u201d, tambi\u00e9n conocido como \u201cD\u00eda Internacional del List\u00f3n Negro\u201d.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma la promoci\u00f3n del olvido, en ambos casos, se ha basado en una s\u00f3lida narrativa equidistante. Es esta visi\u00f3n despolitizada del conflicto, que descarta completamente los elementos de clase o pol\u00edticos que lo explican, interpelando al sentido com\u00fan y a una imaginaria unanimidad de la naci\u00f3n, la que conduce al olvido y al \u201ccierre\u201d del pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1les han sido las consecuencias de ambas leyes? \u00bfHan contribuido a establecer una memoria democr\u00e1tica con claras metas pedag\u00f3gicas o simplemente \u201chan cerrado el pasado\u201d, promoviendo la herencia de la Antig\u00fcedad, la de<em> \u201c<\/em><em>\u03bc\u03b7<\/em> <em>\u03bc\u03bd\u03b7\u03c3\u03b9\u03ba\u03b1\u03ba\u03b5\u03af\u03bd<\/em><em>\u201d (\u201c<\/em><em>no recordar el mal\u201d)<\/em>, el <em>\u201cnunca m\u00e1s<\/em><em>\u201d<\/em>?\u00a0 En Grecia, la ley de 1989 no tuvo ninguna meta de promover una memoria colectiva democr\u00e1tica, quiso simplemente \u201ccerrar el pasado\u201d y dejarlo en manos de los historiadores. Tanto la guerra civil como la dictadura de los Coroneles tuvieron que ser relegadas en el \u201carmario del tiempo de la Historia\u201d. Esta relegaci\u00f3n significaba, evidentemente, que si este legado se convert\u00eda en tema para los historiadores, en todo caso ya no lo era para los ciudadanos, que a partir de entonces lo podr\u00edan olvidar. Paulatinamente, pues, el debate sobre el pasado pas\u00f3 del \u00e1mbito del enfrentamiento partidario a un nivel exclusivamente historiogr\u00e1fico. Hoy en d\u00eda, en Grecia, la historia de la guerra civil es el asunto m\u00e1s \u00e1speramente debatido desde el punto de vista historiogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Espa\u00f1a, la ley de 2007 hizo una lectura individual del problema de la memoria, en consonancia con la derecha pol\u00edtica, intelectual y medi\u00e1tica, fomentando las \u201cmemorias personales y familiares\u201d en lugar de tratarlas como un asunto social, es decir, como una cuesti\u00f3n de \u201cmemoria democr\u00e1tica\u201d. Es como si las memorias personales de la guerra y de la dictadura hubieran sido formadas al margen de lo pol\u00edtico, lo social y lo econ\u00f3mico, y no dentro de un conflicto de car\u00e1cter p\u00fablico. De esta forma, la trayectoria personal de la v\u00edctima deviene ininteligible, al separarse de la trayectoria hist\u00f3rica. A\u00fan m\u00e1s, no s\u00f3lo no fue promovida ninguna memoria colectiva, sino que ni siquiera se desarroll\u00f3 lo all\u00ed aprobado. Varias razones contribuyeron a este hecho. En primer lugar, el rechazo frontal de la derecha, que bajo los sucesivos gobiernos de Mariano Rajoy llev\u00f3 a que la Ley qued\u00f3 derogada de facto, ya que en los Presupuestos Generales del Estado qued\u00f3 sin dotaci\u00f3n presupuestaria para su aplicaci\u00f3n. En segundo, la postura del PSOE, que convirti\u00f3 en lema el <em>\u201cno mirar atr\u00e1s\u201d<\/em> y nunca quiso pensar la relaci\u00f3n entre democracia y memoria. De esta manera, el peso de las iniciativas recay\u00f3 nuevamente sobre las asociaciones y proyectos surgidos a lo largo de estos a\u00f1os, cuya existencia depende en gran parte de la ayuda p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ep\u00edlogo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfUna pol\u00edtica activa de memoria es condici\u00f3n necesaria para la construcci\u00f3n democr\u00e1tica? Quiz\u00e1s no se trate de entender si m\u00e1s o menos memoria contribuye a construir m\u00e1s o menos democracia, sino de entender qu\u00e9 memorias ayudan a construir qu\u00e9 democracias. Si pudi\u00e9ramos identificar qu\u00e9 memorias ayudan a construir qu\u00e9 democracias, eso permitir\u00eda articular de mejor modo la construcci\u00f3n de memorias con otros procesos, sean estos pol\u00edticos, sociales y\/o culturales, observando las diferencias que surgen de las distintas experiencias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, parece necesario abordar, desde la memoria, las condiciones que dieron origen al autoritarismo en nuestras sociedades\u00a0 y que siguen alimentando sus muchas manifestaciones en el momento presente. De ninguna forma el estado puede imponer una historia oficial, pero s\u00ed puede sentar las bases para que la sociedad se eduque en valores democr\u00e1ticos, en los derechos humanos y en las ense\u00f1anzas de la historia, que debe ser objetiva y rigurosa pero no neutral. En fin, permitir <em>\u201cel regreso de la victoria en su provisionalidad, a trav\u00e9s de la posibilidad de la expresi\u00f3n de la memoria de los vencidos\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El PP\u00a0 evit\u00f3 condenar la dictadura franquista en tres diferentes momentos. Se abstuvo de la primera condena formal de levantamiento militar el 15 de septiembre de 1999. En la segunda condena del febrero de 2001 el PP justific\u00f3 su rechazo contra el golpe de estado de 1936, porque estaba en contra \u201cdel pensamiento \u00fanico\u201d. Caso especial constituye la supuesta condena un\u00e1nime del golpe de Franco en el 27\u00ba aniversario de la muerte de Franco en 2002. Aunque, en la prensa se manifestaba mayoritariamente que el PP hab\u00eda condenado el franquismo por primera vez, no obstante, la iniciativa no conden\u00f3 de forma expresa el r\u00e9gimen franquista, sino que reiter\u00f3 que <em>\u201cnadie puede sentirse legitimado, como ocurri\u00f3 en el pasado, para utilizar la violencia con la finalidad de imponer sus convicciones pol\u00edticas y establecer reg\u00edmenes totalitarios contrarios a la libertad y a la dignidad de todos los ciudadanos, lo que merece la condena y repulsa de nuestra sociedad democr\u00e1tica\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> La \u00fanica excepci\u00f3n fue en 1979, cuando Su\u00e1rez evoc\u00f3 de manera efectiva el fantasma del radicalismo socialista, contra el pacto postelectoral de PCE y PSOE, denunci\u00e1ndolo como pacto marxista o nuevo Frente Popular, ante los frustrantes resultados de las elecciones municipales. J., Avil\u00e9s Farr\u00e9. \u201cDel marxismo a la moderaci\u00f3n\u201d. En: A., Soto Carmona, A., Mateos L\u00f3pez (dir.). <em>Historia de la \u00e9poca socialista. <\/em>Madrid: S\u00edlex, 2013, p. 34.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> El PASOK, estando en oposici\u00f3n, tambi\u00e9n vot\u00f3 dicha ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Coalici\u00f3n electoral creada en 1989 entre los dos partidos comunistas griegos: el pro-sovi\u00e9tico Partido Comunista de Grecia (KKE) e Izquierda griega (EAR), sucesor del eurocomunista KKE-Interior, ahora SYRIZA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Seg\u00fan el PP, la guerra civil o fue provocada por todas partes o fue un producto de un desorden ca\u00f3tico que reinaba en la Rep\u00fablica. Jos\u00e9 Mar\u00eda Robles, tach\u00f3 de <em>\u201csimplificaci\u00f3n y reducci\u00f3n hist\u00f3rica, situar el alzamiento militar de 1936 como \u00fanica causa del enfrentamiento civil\u201d<\/em>. \u201cEl PP abstiene en la condena del \u00abgolpe\u00bb de1936\u201d, <em>ABC: <\/em>15-09-1999, \u201cEl PP se niega a condenar en el Congreso el \u00abgolpe fascista militar\u00bb de Franco en 1936\u201d, <em>La Vanguardia: <\/em>15-09-1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>El Pa\u00eds: <\/em>20-11-2008<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> \u201cEl Gobierno suaviza su ley m\u00e1s delicada, la de Memoria Hist\u00f3rica, para aplacar al PP\u201d, <em>El Pa\u00eds: <\/em>17-07-2006<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>\u0395\u03bb\u03b5\u03c5\u03b8\u03b5\u03c1\u03bf\u03c4\u03c5\u03c0\u03af\u03b1<\/em><em>: <\/em>30-08-1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><em><strong>[9]<\/strong><\/em><\/a><em> A<\/em><em>\u03c5\u03b3\u03ae<\/em>: 30-08-1989<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>\u0391\u03c0\u03bf\u03b3\u03b5\u03c5\u03bc\u03b1\u03c4\u03b9\u03bd\u03ae<\/em><em>: <\/em>27-08-1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Sartorius, Nicol\u00e1s, Alfaya, Javier. <em>La memoria insumisa. Sobre la dictadura de Franco. <\/em>Madrid: Espasa, 1999. Southworth, Herbert Rutledge. <em>El mito de la cruzada de Franco. <\/em>Madrid: Debolsillo, 2008, p. 476, Casanova, Juli\u00e1n. <em>Rep\u00fablica y guerra civil. <\/em>Barcelona: Cr\u00edtica\/Marcial Pons, 2007, p. 161-163, Juli\u00e1, Santos. <em>Historia de las dos Espa\u00f1as. <\/em>Madrid: Taurus, 2004, p. 288.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Godicheau, Fran\u00e7ois. \u201cGuerra civil, guerra incivil: la pacificaci\u00f3n por el nombre\u201d. En Godicheau, Fran\u00e7ois, Ar\u00f3stegui, Julio (coord.). <em>Guerra Civil: mito y memoria <\/em>Barcelona: Marcial Pons Historia, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Becerra Mayor, David. <em>La Guerra Civil como moda literaria. <\/em>Madrid: Clave Intelectual, 2015, p. 12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Seg\u00fan el PP, la Guerra Civil o fue provocada por todas partes o fue un producto de un desorden ca\u00f3tico que reinaba en la Rep\u00fablica. Jos\u00e9 Mar\u00eda Robles, tach\u00f3 de <em>\u201csimplificaci\u00f3n y reducci\u00f3n hist\u00f3rica, situar el alzamiento militar de 1936 como \u00fanica causa del enfrentamiento civil\u201d<\/em>. \u201cEl PP abstiene en la condena del \u00abgolpe\u00bb de1936\u201d, <em>ABC: <\/em>15-09-1999, \u201cEl PP se niega a condenar en el Congreso el \u00abgolpe fascista militar\u00bb de Franco en 1936\u201d, <em>La Vanguardia: <\/em>15-09-1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Mu\u00f1oz Soro, Javier. \u201cLa transici\u00f3n de los intelectuales antifranquistas\u201d, <em>Ayer, <\/em>n\u00fam. 81 (2011) (1), p. 56.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> V\u00e9ase Furet, Fran\u00e7ois.<em> Le Pass\u00e9 d\u2019une illusion. Essai sur l\u2019id\u00e9e communiste au XX<sup>e<\/sup>\u00a0si\u00e8cle. <\/em>Paris: Calmann-L\u00e9vy\/Robert Laffont, 1995 y Courtois, St\u00e9phane, et al. <em>Le livre noir du communisme<\/em><em>: crimes, terreurs et r\u00e9pression<\/em>. <em>Paris\u00a0<\/em>: Robert <em>Laffont<\/em><em>, <\/em>1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Kershaw, Ian, Lewin, Mosche (ed.). <em>Stalinism and Nazism, dictatorships in comparison<\/em>. Cambridge:\u00a0 Cambridge University Press, 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Esta fecha hace referencia a dos sucesos hist\u00f3ricos: al d\u00eda que se firm\u00f3 entre Alemania y Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica el \u201cPacto Molotov Ribbendrop\u201d en 1939 y a la cadena humana que crearon en 1989 ciudadanos de las rep\u00fablicas b\u00e1lticas\u00a0 para pedir la secesi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Jos\u00e9 Vidal-Beyneto, \u201cLa victoria que no cesa\u201d, <em>El Pa\u00eds<\/em>: 14-12-1980.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Magda Fitili, University of Athens Esta ponencia aspira a presentar las pol\u00edticas de reparaci\u00f3n, simb\u00f3lica y material, que adoptaron los distintos gobiernos en Grecia y en Espa\u00f1a para gestionar el pasado traum\u00e1tico de la guerra civil y de la dictadura, as\u00ed como sus consecuencias. 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